A mis queridos domingueros

Alipio en plena acción
El hombre que ves en la foto es el temerario más conocido para todas las patrullas de la DGT, su rostro no es nuevo, ni mucho menos, ya que le tienen fichado desde hace muchos años, pero ayer, a las 19.25 horas en la A-6 a la altura de Torrelodones, cometió su mayor acto de imprudencia: cambiarse al carril de la derecha.
En declaraciones a Actualidad y Deporte, Alipio ha respondido a todas nuestras preguntas desde la prisión de Soto del Real:
Actualidad y Deporte: Alipio, ¿por qué lo hizo?
Alipio: No sé que me pasó, fue como una revelación, creo que fue un mensaje divino, dios me dijo “hijo mío, cámbiate a la derecha, que normalmente va el carril vacío”, y claro, no pude contradecir al todopoderoso, así que lo hice.
AyD: Bueno, pero, ¿miraste por el retrovisor?
A: ¿Para qué?, ¿tú has visto a alguien por el carril derecho de la autopista?
AyD: Pues también es verdad, no sé para qué pregunto, en fin, y, cuéntanos, ¿cómo fue la experiencia?
A: Fue algo mágico, sin duda, una sensación de libertad, de ir contra la ley, de, ser superior, sin duda, lo volvería a hacer.
AyD: Ufff, es usted todo un temerario, pero cuéntenos, ¿cómo empezó todo?
A: Pues un día estaba yo por Madrid con mi Renault Clio, eh, se pueden decir marcas en la tele, ¿verdad?, y descubrí una palanca a la izquierda del volante, que se movía hacia arriba y hacia abajo, y el coche hacía sonidos raros, y bueno, investigando, llegué a la conclusión que eran unas luces naranjas que se encendían y se apagaban, como por obra de Belcebú. Seguí investigando más a fondo, en el Manual del Usuario de mi Clío, es un libro prohibido, ¿sabes?, no está destinado a la raza humana, si no a un ser superior que va vestido con mono azul, ya me entiendes…
El caso es que, desde que leí el libro prohibido, empecé a hacer cosas temerarias.
AyD: Interesante, ¿qué fue lo primero que hizo?
A: Fue algo inaudito, estaba en una rotonda, y me salí de ella pasando antes por el carril derecho, en lugar de seguir “to de frente” como dice el código de circulación.
AyD: Guau… nunca hablé con alguien tan temerario.
A: Luego se fueron sucediendo los hechos, ponía la luces naranjas que parpadean para cambiarme de carril, dejaba pasar a las viejas en los pasos de cebra, ¡incluso a la gente con silla de ruedas!, cuando estaba todo atascado en lugar de meter el morro continuaba calmado, cua…
AyD: Déjelo, déjelo, me está poniendo mal cuerpo y todo, es usted la persona más temeraria que he conocido nunca, no me extraña que al final le hayan pillado y le hayan metido en la cárcel, ¿tiene para mucho?
A: Según la nueva Ley, unos 25 años aproximadamente…
AyD: Buff, va para largo… con dios…
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Si este país esta lleno de buenos ciudadanos que no son tan temerarios y se dedican única y exclusivamente a a hacer lo que es de rigor: ¨Lo qué les sale de los cojones¨ como todos sabemos, que es debido.
Amén.